Las señales de la adicción al trabajo

 En blog, Educación emocional

¿Te consideras una persona adicta al trabajo? Lo cierto, es que la adicción al trabajo existe y puede llegar a ser más frecuente de lo que se cree. Se trata de personas que no son capaces de vivir si no están trabajando o con la cabeza ocupada en el trabajo aunque estén disfrutando de su tiempo de descanso. ¿Te sientes identificado? Hay síntomas que lo confirman:

Síntomas de la adicción al trabajo

Ser una persona trabajadora es algo positivo. Sin embargo, como todo, el  exceso puede no serlo tanto. Una cosa es trabajar para vivir, y otra vivir para trabajar.

El trabajo en exceso puede acarrear problemas importantes para uno mismo y también para las personas que te rodean. Hablamos de graves repercusiones en la vida personal y en su salud integral.

¿Qué síntomas indican que tenemos un problema de adicción al trabajo?

  • Jornadas laborales excesivamente largas (incluso en fines de semana)
  • No dedicar tiempo suficiente al descanso
  • Llevarse constantemente el trabajo a casa
  • No hablar de otra cosa que no sea trabajo
  • Vivir en constante angustia por el trabajo
  • Acudir al trabajo incluso enfermo
  • No coger días festivos o vacaciones
  • Problemas para dormir (se duermen menos horas y mal)
  • Ansiedad en las comidas (o directamente no se le da importancia a comer)

Todos estos signos pueden tener que ver con el exceso de trabajo, haciéndonos entrar en un círculo vicioso realmente dañino para nuestra salud, tanto física como mental, que nos puede llevar incluso a enfermar.

¿Cómo solucionarlo?

Lo primero, es reconocer que efectivamente se tiene este problema. No pasa nada. Es algo en lo que muchas personas pueden caer y que, por supuesto, tiene solución. Lo fundamental por tanto va a ser reconocerlo y tener voluntad para cambiar.

Hablar con un profesional de la psicología puede ser clave para salir adelante y dejar a un lado esa obsesión por el trabajo. Sabemos que cada caso es un mundo y no siempre es fácil, pero puede ser un primer paso para salir de ese círculo y ganar salud y calidad de vida. A veces incluso de empezar a vivir.

Si esta situación te suena, no sigas de brazos cruzados. A veces bastarán un par de sesiones para reconducir la situación y comenzar ese cambio que probablemente nuestro entorno también nos venga demandando, para cuidarnos y cuidar nuestras relaciones.

Puedo ayudarte.

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